Un Poco de Nuestra Historia
 

Desde el descubrimiento de América por Cristóbal Colon en 1492, este continente fue recibiendo enormes oleadas de emigrantes europeos, aunque durante los primeros 50 años fueron escasas las familias que se radicaron en él, debido a que los que llegaron fueron básicamente soldados, cuyo objetivo era la conquista de este nuevo mundo.

Se recuerda que en los primeros 16 años de la conquista de América, el único lugar poblado fue Santo Domingo, por 1512 se pobló Cuba, la cual seguida muy de cerca fue Panamá en el año de nuestro señor de 1514.

Entre los años 1493 y 1517 se gestan en nuestro continente las primeras formas de gobierno, trabajo y tributación.

La relación entre los conquistadores y los naturales del continente, no siempre estuvo marcada por la paz, si no que tuvo alzas y caídas, en un comienzo fue la esclavitud de los indios, para después de consultas a los teólogos de la corona, estos debían ser “vasallos libres”, esto último desencadenó como solución en las mentes de los codiciosos españoles la búsqueda de una institución que les permitiera generar una importante mano de obra, y poder asegurar la explotación de las grandes extensiones de tierras y recursos mineros, de esta necesidad surgió la “encomienda”.

El gran “regulador”, fue Carlos V, quién creó el “derecho de indias”, que involucraba a los adelantados, encomenderos, curas, protectores de indios, a la par que organizaba los territorios en virreinatos, gobernaciones, corregimientos y audiencias en el nuevo mundo, estas audiencias no-solo eran tribunales de segundo orden, si no además órganos de gobierno.
 

La Conquista de Venezuela

Venezuela fue descubierta en el 3er viaje de Cristóbal Colón, el 2 de Agosto de 1498, cuando llegó a la desembocadura del río Orinoco, después de haber pasado frente a la isla de Trinidad. ¡Era la primera vez que los españoles tocaban el continente Americano! En efecto, en el primer viaje habían llegado a la isla de Santo Domingo y en el segundo, a la de Puerto Rico. El viaje se había originado en el puerto de Sanlúcar de Barrameda, en España, el 30 de Mayo de 1498. Posteriormente había hecho escalas en Madeira y en las Islas Canarias.
Cuando llegó al continente Americano, Colón quedó impresionado con la poderosas corriente del Orinoco (un río más grande que cualquiera de los de Europa), así como con las selvas hondas y verdes. En una carta a los reyes de España denominó este lugar "Tierra de Gracia".

A diferencia de México o de Perú, que tenían muchas riquezas (oro y plata), las provincias que constituían a Venezuela no eran muy importantes para España. Estas cinco provincias (Venezuela, Cumaná, Mérida o Maracaibo, Margarita y Guayana) dependieron primero de Santo Domingo y luego de Santa Fe de Bogotá, quien fue posteriormente "ascendida" a Virreinato (Como México y Perú).

Coro fue fundada con el nombre de Santa Ana de Coro, en 1527 por Juan de Ampíes hijo, quien actuaba en nombre de su padre, el conquistador del mismo nombre; José de Oviedo y Baños es quien precisa que la fundación de Coro se realizó bajo el nombre de Santa Ana: «...buscando el sitio que le pareció más a propósito, el día de Santa Ana del mismo año de mil quinientos y veinte y siete, fundó una ciudad, a quien por esta circunstancia, y ser en la provincia Coriana, intituló Sta. Ana de Coro...». Fue el primer asentamiento que perduró en Tierra Firme. La Vela de Coro recibió de primero el nombre de Puerto de la Vela, según Joseph Luis de Cisneros (1764), y si bien no dice cuando surgió, su formación como desembarcadero estaba relacionada, lógicamente, con la ciudad de Coro. La ciudad de Coro es una de las que cuenta con más documentación histórica en Venezuela. El 27 de marzo de 1528 se había fundado la gobernación de Venezuela, encomendada por Carlos V a los Welser, unos ricos banqueros alemanes que le habían prestado una gran cantidad de dinero. En esa capitulación se les concedía un territorio comprendido entre el cabo de la Vela (Cerca de Coro) y Maracapana (en las cercanías de Unare Anzoategui). Coro, con denominación de ciudad, fue la base de las penetraciones de los conquistadores-colonizadores tierra adentro. Los Welser fueron gobernadores de Venezuela hasta 1555. Al no cumplir con el contrato, y después de numerosas denuncias, el mismo, fue rescindido (suspendido) en ese año.
El Tocuyo fue fundado en 1545, y se convirtió en el punto de partida de varias expediciones. De allí salió Alfonso Pérez de Tolosa en 1547, quien llegó por los llanos de Apure a la cordillera de los Andes, entrando por el río Uribante.
Diego García de Paredes fundó a Trujillo en 1557. Juan Rodríguez Suárez fundó la ciudad de Mérida en 1558 y Juan de Maldonado a San Cristóbal en 1561. Juan del Thejo funda la ciudad de Carora en 1569, con el nombre de Nuestra Señora de la Madre de Dios de Carora.
Aproximadamente, después de 1600, luego de los alzamientos indígenas, podemos hablar de una aristocracia venezolana, la cual se basaba en la posesión de la tierra. Era una aristocracia terrateniente como así mismo un “conjunto de patricios urbanos”. Tal vez el principal factor que explica nuestra nacionalidad sea la guerra permanente, originada por el espíritu indómito del pueblo indígena.

Uno de los más valientes fue Guaicaipuro, el jefe (cacique) de la tribu Caribe. En su lucha contra los españoles, destruyó algunos poblados y acabó con algunas expediciones. Sin embargo, fue capturado por Diego de Losada, quien unos meses más tarde llegó a un valle y decidió fundar la ciudad que llamó Santiago de León de Caracas, el 25 de Julio de 1567.
En 1777, Venezuela fue ascendida al rango de Capitanía General, con autoridad político-militar y nueve años más tarde como Audiencia de Venezuela, añadiéndole autoridad judicial y administrativa. Caracas era ya la capital.
 

Cacique Guaicaipuro Uno de Los Primeros Héroes de Venezuela

Guaicaipuro formó una coalición de gran alcance en contra la conquista española del territorio venezolano con diversas tribus que él condujo durante el Siglo XVI en la región central del país, especialmente en Valle de Caracas. Él dirigió, entre otros, a los Caciques Naiguatá, Guaicamacuto, Chacao, Aramaipuro, Paramaconi y a su propio hijo Baruta. Guaicaipuro en la actualidad es uno de los Caciques venezolanos más famosos e ilustres.
El área ocupada en nuestros días por la ciudad de Los Teques, fue poblada por varios grupos indígenas, las cuales contaban cada uno con su propio cacique. La tribu de Guaicaipuro, que abarcaba un área desde Turgua al este hasta donde hoy se encuentra San José de los Altos, al oeste, era una de las más grandes. Uno de sus hijos varones Baruta, se convirtió también en Cacique y dominaba el área del actual municipio de igual nombre. Otras hijas de Guaicaipuro eran, al parecer, Tiora y Caycape.
Los españoles descubrieron oro en el área de Los Teques hacia 1560, y como comenzaron a poblar el sitio de las minas para extraerlo, Guaicaipuro, sintiendo su tierra invadida, ataco en su contra junto a otros caciques aliados, entre ellos Terepaima, forzando a los españoles a abandonar del lugar. Después del ataque, el gobernador de la provincia de Venezuela, Pablo del Collado envió a Juan Rodríguez Suárez en 1561 para pacificar el área. Rodríguez Suárez creyendo que había alcanzado su tarea al repeler a Guaicaipuro de la zona, deja el área al cuidado de algunos mineros y de tres de sus hijos, mientras exploraba los términos de Caracas. Una vez que los soldados españoles se hubieron ido, Guaicaipuro asaltó de nuevo las minas y mató a todos los trabajadores, así como a los hijos de Rodríguez Suárez.
Inmediatamente después de eso, Rodríguez Suárez que estaba en camino a la ciudad de Valencia, con el propósito de reunirse con los españoles leales al rey que intentaban detener al caudillo rebelde Lope de Aguirre (conocido en Venezuela como El Tirano, de los conquistadores del Perú, venido por el Amazonas en 1561 y alzado contra la Corona), fue embocado por Guaicaipuro y el cacique Terepaima que le dieron muerte durante su trayecto. Iba con un contingente reducido de seis soldados.
Después de estos sucesos, Guaicaipuro se convirtió en la figura principal y central en la sublevación de todas las tribus nativas de la provincia de Caracas, y logra unirlas a todas bajo su comando. En 1562 Terepaima derrota una fuerza expedicionaria conducida por el capitán Luis de Narváez, matándolo a él y a 150 de los expedicionarios. Debido a los ataques feroces por parte de los indígenas, los españoles se retiraron lejos del área por varios años.
En 1567 el capitán Diego de Losada entra al valle de San Francisco y ese año o el siguiente puebla la ciudad de «Santiago de León de Caracas». Los españoles se preocuparon por la cercana presencia de Guaicaipuro y de sus hombres, y dada la fama de sus ataques hacia los conquistadores, decidieron no esperar un ataque de él, y como movimiento preventivo Diego de Losada, encomendó al alcalde de la ciudad, Francisco Infante a emprender la misión de capturar a Guaicaipuro y ‘pacificar’ a los otros Caciques.
A fines de 1567 o inicios de 1568 Francisco Infante y sus hombres conducidos por guías nativos que habían sido chantajeados, dieron con el paradero de la choza de Guaicaipuro, en las cercanías de Paracotos. Según la leyenda Guaicaipuro prendió en fuego su choza y se suicidó antes de permitir que los españoles lo encontraran con vida, sin embargo la otra versión sobre su muerte, que es la que ofrece el historiador José de Oviedo y años en su obra publicada en 1723, narra que tras una larga batalla por su vida, los españoles imposibilitados de entrar a la choza, decidieron lanzarle una bomba de fuego sobre el techo de paja, obligando con ello a salir a Guaicaipuro que perece luchando con la espada que le había ganado a Rodríguez Suárez.
Todos estos datos son tomados de la obra de Oviedo y Baños, Historia de la Conquista y Población de la Provincia de Venezuela, quien es el único que ofrece estos detalles de Guaicaipuro. Pues sobre la existencia o no de Guaicaipuro como líder de la Confederación Indígena de Caracas no hay hasta hoy pruebas documentales ciertas. Existen algunos escasos documentos trasladados de otros de 1585 que mencionan de pasada a Guaicaipuro como simple cacique de los Teques, pero su papel de líder heroico de la resistencia indígena de Caracas es sólo sustentado por la narración del historiador José de Oviedo y Baños, que escribe sobre esos hechos en 1723 y en cuya obra se han descubierto numerosos errores históricos. De hecho, Oviedo es el que inicia narrativamente la supuesta existencia histórica de Guaicaipuro como líder de la resistencia indígena, pues en los amplios archivos documentales que hablan del periodo entre 1568 y 1723 no se menciona esta gesta descrita por Oviedo en ninguna forma.

Los restos de Guaicaipuro fueron trasladados al Panteón Nacional de manera simbólica, el 8 de diciembre de 2001, asignándole un espacio junto a los próceres de Venezuela, encabezados por Simón Bolívar, el Libertador.
El municipio Guaicaipuro del estado Miranda, Venezuela fue así nombrado en su honor.
En 2003, por iniciativa del Gobierno nacional, se crea la Misión Guaicaipuro, la cual se encarga de reivindicar social, política y económicamente a todas las etnias dentro del territorio venezolano.
Por otro lado Hugo Chávez señalo cuando abolió el Día de la Raza y decreto el Día de la resistencia indígena, que no se tendría que enaltecer nombres de conquistadores como el de Cristóbal Colón, sino el del Cacique Guaicaipuro por su determinación al resistir al imperio Español.

Fuente:Wikipedia

1560. En la región de Caracas habitan los teques y los caracas, dos tribus indígenas que se han unificado y eligen su cacique supremo por voto popular. Seis meses hace ya que Guaicaipuro fue elegido, y tres días que empezaron a llegarle malos augurios... Por las costas aparecieron gentes extrañas: 'Llevan en la cara la color de las nubes ligeras de la mañana y toda manchada de cabellos espesos... están cubiertos sus cuerpos por una piel tejida tan sólida que no le penetran los más duros y agudos dardos', así el mensaje corre y llega al jefe.
Después de arrasar con lo que encontraron a su paso, los hombres pálidos construyeron casas rodeadas de trincheras y profundos pozos, para resistir posibles ataques de los que aquí viven. El cacique no espera que lleguen a sus dominios, no espera que la mañana tome el color de las nubes ligeras, no quiere que la noche pierda su luna... Levanta su pueblo en armas... Desde muchos rincones llegan los guerreros para concentrarse en el valle de los caracas... varias tribus de la zona se pliegan a la lucha.El valle es un arco iris de penachos de plumas brillando al sol. Enseguida atacarán el poblado construido por los recién llegados. Asaltarán con arrojo las trincheras, pelearán cuerpo a cuerpo sin temor a las armas de fuego, querrán tomar la ciudad... pero el poderío europeo es mayor. No basta la fuerza, ni las flechas, ni los dardos, ni el valor: el enemigo vence.Guaicaipuro siente la derrota como una deshonra personal y piensa en el suicidio. Un viejo sacerdote de los teques interviene: 'Lo que ocurrió es una prueba caprichosa de la loca fortuna. Hay que seguir peleando, debemos acosar, herir y asaltar a los extranjeros para que dejen estas tierras'... Las palabras reaniman al cacique y la guerra de guerrillas se desata. Cuando sale el sol o se oculta, bajo el relámpago o la lluvia silenciosa, con el viento o el silencio de la quietud, en cualquier momento los guerreros atacan a los españoles...Surgen desde las sombras y por las sombras se van... Durante siete años escapan al enfrentamiento directo porque saben sus limitaciones. En Antímano no pueden evitarlo. Los cañones destrozan batallones indígenas uno tras otro. Los nativos siguen guerreando. Luego de tres horas, ya cansados algunos desertan. Guaicaipuro no tiene otra opción que refugiarse en la montaña. Los españoles fundan Santiago de León de Caracas y el cacique se transforma en su pesadilla. Varios ejércitos llegan desde España para defenderla del puñado de rebeldes... Un capitán al frente de ciento ochenta soldados es el encargado de ir a buscarlo, si vence tendrá de recompensa una alcaldía. El cacique junto a veintitrés hombres se parapeta en uno de sus refugios de la montaña: una casa de madera, que resiste el embate durante varias horas. Ni los indígenas pueden poner en fuga a los soldados, ni estos derrotar a los guerreros...Recurren al fuego, que avivado por el viento arde la cabaña y obliga a los rebeldes a abandonarla. Al salir, el jefe indio grita a sus enemigos: 'Español cobarde, le falta el valor para rendirme y se vale del fuego para vencerme. Soy Guaicaipuro, a quien tanto buscas y quien nunca tuvo miedo a su nación soberbia. Aquí me tienes, muéreme para que con mi muerte se libre del temor que siempre le causó, á'. Y así, lanzando una flecha tras otra, corrió contra ellos. Varios soldados murieron, pero él fue atravesado por una bala. Luego lo remataron. Su rebeldía se mantiene hasta que deja de ver el cielo y la floresta. Ya agonizante habla a los conquistadores: 'Ven extranjero, ven a ver como muere el último hombre libre de estos montes', luego deja de respirar. Su cabeza fue colocada en un lugar muy frecuentado, para que todos la observaran. La luna se nubló; el Orinoco, el Apure y el Arauca ensombrecieron su cauce; el viento se aquietó como triste con la vida; no hubo ruidos, hasta los pájaros decidieron callar, todo el paisaje se silenció y las lágrimas caminaron por el valle con su pesar... aletargando las miradas. Pero la alegría siempre vuelve a nacer y la sonrisa revive... Yaracuy caminará el mismo paso guerreando al invasor... y habrá un Bolívar peleando la independencia..
Este texto pertenece al libro 'Rebeliones indígena y negras en América Latina'. Ediciones Abya Yala, Quito 1992, 1997 y 2000. Edición Los Libros de Tintají, Quito 2004
 

 

Página Fundada el 30 de Mayo de 2004.
Por Fernando J. Meléndez R.
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